La Tarde Perfecta
Estoy mal conectada. Siempre que rÃo, lloro; asà que mi conexión de la felicidad está conectada en mis lagrimales. Cuando no como, en vez de darme hambre me duele la cabeza. Sólosiento cosquillas es en los antebrazos y en las rodillas. Cuando no duermo una noche, en vez de darme sueño al dÃa siguiente, mi piel pierde sensibilidad.Cuando me dan masaje en los pies, me excito.
¿Y a que viene al caso información tan Ãntima sobre mi persona en relación al tÃtulo del artÃculo?
Bueno, pues resulta que a pesar de sufrir de varias de las caracterÃsticas señaladas anteriormente, una tarde cualquiera se convirtió en la tarde perfecta.
AsÃ, un dÃa donde la noche anterior no dormà nada (es decir, me dormà a las ocho de la mañana del dÃa en cuestión y desperté a las diez) un dÃa donde no tuve oportunidad de comer nada, y por supuesto en la tarde empezaba a sentir el dolor de cabeza. Un dÃa donde me sentÃa desconectada del suelo, contra toda probabilidad experimenté la tarde perfecta.
Mi objeto sexual de la ocasiónes guapo y peligroso. Un lobo que no quiere esconderse bajo ninguna piel de oveja.
Pues el lobo fue por su oveja después del trabajo, muy galante, dada la falta absoluta de transporte que ella sufrÃa. Ya en camino, y sólo por cortesÃa, dada mi calidad de bulto, le pregunté si querrÃa hacer algo. No omito mencionar que el citado lobo me es terriblemente atractivo, pero habÃamos salido anteriormente, y no me besó y no dió señales de que tuviera interés alguno por mi (a pesar de mis varias y diversas señales…)
-Lo que quieras.
-¿Ya comiste?
-Si (ahà quedó mi comida olvidada)
silencio.
-Y que hacemos
-Lo que quieras
silencio
Llegamos a casa. No hay nadie.
-Hey, te enseño mi casa, tanto que te he platicado de ella.
-OK
Entramos, le ofrezco algo de tomar, agua (¡¡¡SOLA!!!)
Tour completo de casa.
Se acaba el agua, empieza a llover.- ¿Quieres un vino? Platicamos mientras deja de llover-. OK
Comento sobre mi falta de sueño de la noche anterior, causada por una extensiva utilización de la pista de baile de tres clubes distintos, y comento también sobre el estado lamentable de mis pies, dadas las 7 horas sin parar que bailé descalza.
Me quita los zapatos, me pide aceite o algo, y saco mi parafina especial para masaje de pies, y entonces empieza el mejor masaje de pies que me han dado en la historia.
Y como ya comenté, ¡tambien en los pies estoy mal conectada!
Me incorporo, me acerco a su esquina del sillón y le pregunto:
- ¿Sabes que he querido hacer desde que te conoc�
- Nooo
- Esto
Y entonces, lo beso, apasionada y desgarradoramente, y para mi sorpresa, el me besa igual, un beso profundo, apasionado y tierno.
Me sorprendo, no lo esperaba. Me encanta.
- Me morÃa de ganas de besarte, pero no me atrevÃa, tan distante me parecÃas, casi no interesado.
- Me hubieras besado antes, y te hubiese respondido asà desde el primer dÃa.
- Y porqué no me besaste antes tu?
- Porque soy un profesional.
Olvidé mencionar, mi objeto sexual está en una profesión donde las sensaciones y los sentimientos deben ser personales, obscenos, nadie puede conocerles. Es la diferencia entre la vida y la muerte. Todo su entrenamiento durante toda la vida ha sido con este fin. En fin,tiene todo el control querequerirÃa un superhéroe con más de unnémesis.
Y después de ese beso estoy perdida. Quiero hacerle el amor, quiero darle masaje, quiero ser objeto de su lascivia, de sus más bajos instintos.
Y eso soy. Durante horas interminables, me besa, desde la punta del dedo gordo hasta la cabeza, deteniendose mucho tiempo a hablar en secreto con mi monte de venus. Descubro que no solo es un profesional en lo que hace, tambien es un profesional en el arte del amor.
-Promete que no me vas a querer. Promete que vas a hacer lo que yo diga, sin preguntar. Tu vida va en ello. Promete que nunca seré más que tu objeto sexual.
- PrometerÃa lo que fuera por estar contigo otra vez.
- Tendrás que aprender a estar conmigo, a no estar conmigo, aolvidarme, a ser frÃa, distante, a no hablar de mi nunca, con nadie.
Un escalofrÃo recorre mi cuerpo. Siento que es en serio, que mi vida estarÃa en peligro. Y sin embargo, los orificios de mi cuerpo, todos ellos llenos de placer y en espera de volver a sentirlo, no me dejan pensar, no me importa nada.
Además, como dicen, vivir mata.
- Ok, haré lo que tu quieras.
Me cree, y regresa a su labor, me toma por detrás, y estando ahÃ, sientiendo tanto placer, mi cuerpo grita, bien vale la pena morir amando.


Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos
query returned no results