Red de Blogs
Navegas por la Red de Revistas Online más numerosa de Internet - ¿Qué otras temáticas te interesan?  

La Ducha


Todos los días me ducho, claro, rápido, eficientemente, para estar lista e ir al trabajo.  Hoy, sin embargo fue distinto.  Hace algunos días que estoy esperando para estar en sus brazos.  Los mensajes electrónicos son prometedores, pero la realidad desesperante.  Sus múltiples compromisos, previamente adquiridos, no nos permiten estar juntos.

Hoy, al entrar en la ducha, estaba pensando en el. Y mi piel estaba tan caliente, tan viva, tan sensible.  Cada gota de agua que tocaba mi cuerpo era como una caricia de sus dedos expertos.  Sentía centímetro a centímetro miles de caricias al mismo tiempo.  Envolviendo mi cuerpo, poco a poco. 

Al comenzar a lavar mi cabeza, mis manos dejaron de ser mías y se convirtieron en las suyas.  Lenta, cuidadosamente, acariciando mi cabeza mientras untaba el shampoo.  Bajando a mi cuello, acariciando mis orejas.  La espuma comenzó a resbalar por mi espalda, por mis pecho.  Algunas burbujas se detuvieron en mis pezones, y su contacto los endureció como perlas que acaban de quedar sueltas en el mar.

Tomé la esponja, una suave, llena de jabón, y empecé a frotar mi piel, desde mis pies, subiendo poco a poco, casi milimétricamente, como si fuera una caricia de las que él me da.  Subiendo por mis piernas, me detuve un buen rato en las rodillas, en los muslos, y en las nalgas, antes de tallar mi sexo, suave, muy suave, moviendo apenas el vello que allí vive.

Después mi espalda, mis brazos, mi estómago, antes de regresar a la fuente del placer y detenerme allí, soñando que esta suave esponja es en realidad su boca, apenas acariciando mi otra perla, ese clítoris que se endurece apenas pienso en su sexo, en su boca, y mis labios, húmedos como si estuviesen en el fondo del mar, esperando a ser descubiertos como un tesoro.

Cuando estaba completamente limpia, tomé mi aceite, y continué con las caricias, en todo mi cuerpo, bajo el sol, sintiendo como el calor regresaba a mi piel, y la humedad se acumulaba, esperando, suspirando, por que llegue la hora de volverlo a sentir, ahí, dentro y fuera, piel con piel, boca a boca.


Comentarios Enviados

Déjanos tu comentario




Envíanos tu Comentario:

Tómate unos segundos y dinos que opinas del artículo, gracias.



Cerrar
Enviar por Correo